Condiciones de compra
Lo que compras, quién te lo vende, y qué pasa si algo sale mal.
Última actualización: 8 de agosto de 2026
Quién te vende la entrada
Te la vende la sala o la promotora del evento, cuyos datos aparecen en la página del evento. Ella organiza la fiesta, fija el precio, decide las condiciones de acceso y responde de que se celebre.
HYPRS es la plataforma que usa para vender y para controlar la puerta. Cobramos a la sala por usar la herramienta, no te vendemos nada a ti.
Dicho en corto: si el evento se cancela o algo falla dentro del local, quien responde es la sala. Si lo que falla es la plataforma —no te llega el QR, no puedes pagar— eso es cosa nuestra y lo arreglamos.
Qué pagas
En la página del evento ves el precio de la entrada y, aparte, los gastos de gestión. Antes de pagar se te muestra el total, con impuestos incluidos. No hay cargos añadidos después.
Los gastos de gestión cubren el servicio de venta y no se devuelven salvo que el evento se cancele.
Qué recibes
Un código QR por entrada, en pantalla y por correo. Es de un solo uso: la primera vez que se valida en la puerta, queda gastado. Si lo compartes y otra persona entra antes que tú, te quedas fuera.
Si te apuntas a una lista, el QR es del grupo entero: el portero va descontando personas según entran.
Arrepentirse de la compra
En muchos sitios, una compra por internet se puede deshacer en unos días. Con las entradas de espectáculos no suele ser así, porque un asiento devuelto la víspera ya no se puede revender.
Lo decimos aquí, y no en letra pequeña, porque mucha gente compra dando por hecho lo contrario. Pero no es igual en todas partes, y esto depende de dónde compres.
Esto no funciona igual en los cuatro países donde operamos, así que se dice país por país en vez de dar por buena una sola norma:
España
Texto refundido de la Ley General para la Defensa de los Consumidores y Usuarios (Real Decreto Legislativo 1/2007).
No hay derecho de desistimiento. El artículo 103.l excluye expresamente los servicios de ocio con fecha o periodo concreto, y es la trasposición del artículo 16.l de la Directiva 2011/83/UE, así que la regla es la misma en toda la Unión Europea.
México
Ley Federal de Protección al Consumidor.
La ley reconoce un plazo para revocar el consentimiento en ventas a distancia, y regula el comercio electrónico en su artículo 76 bis. Si aplica o no a una entrada con fecha concreta es la pregunta que hay que resolver antes de vender aquí.
Pendiente de confirmar con un abogado del país antes de vender aquí: ¿La revocación del consentimiento en ventas a distancia alcanza a una entrada de espectáculo con fecha? Y el aviso de privacidad mexicano tiene contenido mínimo obligatorio propio, distinto del europeo: hay que comprobar que esta página lo cumple entero.
Colombia
Estatuto del Consumidor, Ley 1480 de 2011.
El Estatuto reconoce un derecho de retracto de cinco días hábiles en ventas no presenciales, con excepciones. Si las entradas de espectáculos entran en esas excepciones es lo que hay que resolver: de no estarlo, en Colombia habría que devolver el dinero dentro de ese plazo, y eso cambia el producto.
Pendiente de confirmar con un abogado del país antes de vender aquí: Tres cosas: si el retracto de cinco días alcanza a las entradas; si hay que inscribir la base de datos en el Registro Nacional de Bases de Datos; y qué exige Colombia para transferir datos a Panamá, porque la sociedad está allí.
Panamá
Ley 45 de 2007, de protección al consumidor y defensa de la competencia.
Es el país de la sociedad, así que aquí la relación es directa. Hay que comprobar qué dice la Ley 45 sobre retracto en ventas a distancia.
Pendiente de confirmar con un abogado del país antes de vender aquí: Qué plazo de retracto fija la Ley 45 para ventas a distancia, y si excluye los espectáculos.
Esto no quita que una sala pueda ser más generosa por su cuenta. Si la tuya admite cambios o devoluciones, lo dirá en la página del evento.
Si el evento se cancela o se cambia de fecha
- Cancelado: te devuelven el importe de la entrada y los gastos de gestión.
- Aplazado: tu entrada vale para la nueva fecha. Si no te viene bien, puedes pedir la devolución.
- Cambios menores —un artista del cartel, el horario de apertura— no dan derecho a devolución.
La devolución la hace la sala, por el mismo medio con el que pagaste.
Entrar en la sala
Tener entrada no garantiza el acceso. La sala puede negar la entrada por edad mínima, código de vestimenta, aforo completo, estado de embriaguez o comportamiento, dentro de lo que permite la normativa de espectáculos públicos. Las condiciones de cada evento están en su página.
Puede pedirse un documento de identidad para comprobar la edad. Una entrada anulada por la sala deja de valer, y en ese caso ella te dirá si procede devolución.
Reservados y consumo mínimo
Reservar una mesa es una solicitud: no está confirmada hasta que la sala la acepta. El consumo mínimo que aparece es el gasto que te comprometes a hacer en la mesa, no un pago anticipado, salvo que la sala diga otra cosa.
Si algo va mal
Escribe primero a la sala; sus datos están en la página del evento. En España toda sala tiene hojas de reclamaciones a disposición del consumidor; en los demás países, el cauce que fije su normativa de consumo.
Si el problema es de la plataforma, escríbenos a [soporte@ — falta el dominio de HYPRS].
- España: Las oficinas municipales de información al consumidor y los organismos de consumo de cada comunidad autónoma. También la plataforma europea de resolución de litigios en línea.
- México: Procuraduría Federal del Consumidor (PROFECO), que además admite conciliación.
- Colombia: Superintendencia de Industria y Comercio (SIC), que resuelve reclamaciones de consumo.
- Panamá: Autoridad de Protección al Consumidor y Defensa de la Competencia (ACODECO).
Si compraste desde la Unión Europea, también puedes acudir a la plataforma europea de resolución de litigios en línea: ec.europa.eu/consumers/odr.
Ley aplicable
La plataforma la presta ROOKIE CAPITAL, S.A., de Ciudad de Panamá. Pero como consumidor conservas siempre la protección de la ley de tu país de residencia, y puedes reclamar ante los tribunales de tu domicilio. Eso no se puede pactar en contra, y aquí no se intenta.
Quien te vende la entrada es la sala, que está sujeta además a la normativa de espectáculos públicos de su país.